Adultos

A lo largo de nuestra vida los principales problemas que pueden afectar a nuestro bienestar psicológico pueden ser los siguientes 

Estado de Ánimo

En determinados momentos de la vida nos encontramos tristes, sin energía, con el sueño y la alimentación cambiada y con falta de placer en las actividades que antes nos lo aportaban; cuando este estado se convierte en habitual; es necesario ponerse en manos de una persona profesional de la psicología que nos ayude a superarlo

Ansiedad

La preocupación excesiva y el pánico irracional ante situaciones cotidianas, aumentan nuestra ansiedad, que no deja de ser una reacción psicofisiológica al miedo que nos hace sentir un contexto determinado. Aprender a controlar la ansiedad y enfrentarnos a estas situaciones es posible con la ayuda de la psicología

Proceso de Duelo

Cuando nos enfrentamos a la pérdida de una persona o a una situación que supone una pérdida, pasamos por un proceso de aceptación y asimilación que a veces no evoluciona y donde necesitamos intervención y acompañamiento psicológico para adaptarnos a la realidad

Trauma

Ante una situación inesperada sufrimos un choque o impresión emocional muy intenso causado por algún hecho o acontecimiento negativo que produce en el subconsciente de una persona una huella duradera que no puede o tarda en superar. La intervención psicológica incide sobre este choque emocional para superarlo y adquirir estrategias que nos ayuden a convivir con él

Estrés

Se considera estrés al mecanismo que se pone en marcha cuando una persona se ve envuelta por un exceso de situaciones que superan sus recursos. Por lo tanto, se ve superada para tratar de cumplir con las demandas que se le exigen. En estos casos, el individuo experimenta una sobrecarga que puede influir en el bienestar tanto físico como psicológico y personal. La tolerancia al estrés es una competencia que se entrena y se adquieren estrategias desde terapia

Autoestima y Habilidades Sociales

La autoestima se vincula con la asertividad y las habilidades sociales, marcando desde dónde nos relacionarnos con nosotros y con los demás y si obtenemos gratificación o insatisfacción. La intervención psicológica en estos aspectos mejora la relación con nosotros/as mismos/as y los/as demás

Fobias

Es un temor fuerte e irracional de algo que representa poco o ningún peligro real; existen fobias sociales y fobias específicas que se trabajan y se afrontan con la ayuda de la psicología

Obsesiones

La rumiación del pensamiento, también conocida como pensamientos obsesivos o circulares consisten en la fijación sobre una única idea, a la que se le da vueltas durante periodos largos de tiempo, puede llegar a incidir muy negativamente en nuestra vida cotidiana. Intervenir para parar estos pensamientos y controlar la rumiación es posible desde la intervención psicológica

Control de Impulsos

es un patrón de comportamiento irritable por el cual la persona que lo sufre se ve incapaz de controlar y resistir sus impulsos. Se trata de personas que se enfadan con facilidad, inician muchas discusiones y pueden mostrarse desafiantes o vengativas con los demás. No controlar los impulsos es la base de muchos trastornos, por lo tanto, aprender a controlarlos es fundamental para la mejora de la vida psicológica de una persona

Problemas con la Alimentación

son problemas serios sobre cómo se piensa sobre la comida y la conducta alimenticia. Se puede comer mucho menos o mucho más de lo necesario y no tener una relación sana con la comida. Intervenir ante este desajuste reestablece la relación con la comida y previene el desarrollo de trastornos de la alimentación

Problemas de Relaciones Interpersonales

Los conflictos en las relaciones vinculares generan culpa, reproches, emociones y pensamientos negativos, desesperanza, sentimientos de soledad, pérdida de la confianza. Muchas veces estos estados pueden hacer que nos cuestionemos nuestro valor como persona. La mejora de las relaciones interpersonales mejora nuestra calidad de vida